Príncipe de Paz

Querido Jesús, entraste a nuestro mundo
en Navidad como el Príncipe de Paz.

Este Adviento, mientras nos esforzamos por ser
la mejor versión de nosotros mismos, llénanos con
una paz profunda y duradera.

Ayúdanos a compartir esa paz
con todos los que encontramos,
especialmente con aquellos que más la necesitan.


Amén.